Operación de precisión: Occidente golpea 1.250 objetivos estratégicos en Irán
El conflicto en Oriente Medio escaló a niveles sin precedentes en las últimas horas, luego de que el ejército de Estados Unidos lanzara una ofensiva masiva contra Irán durante las primeras 48 horas de operaciones. Según información militar, se llevaron a cabo más de mil 250 ataques precisos contra objetivos estratégicos, incluyendo centros de mando y control, bases de misiles balísticos, buques y submarinos de la armada iraní, así como instalaciones de misiles antibuque. La operación, que comenzó el sábado pasado, buscó debilitar la capacidad de respuesta de Teherán en medio de una creciente tensión regional.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, defendió la acción militar, asegurando que se trató de una medida «preventiva» para evitar un ataque inminente contra Israel, aliado clave de Washington en la zona. «Sabíamos que, si no actuábamos antes de que Irán lanzara sus represalias, las bajas entre nuestras fuerzas serían mucho mayores», declaró Rubio a la prensa. Sin embargo, el funcionario rechazó categóricamente las acusaciones de Irán sobre un supuesto bombardeo a una escuela que habría dejado 171 niñas muertas. «No hubo ataques deliberados contra civiles», insistió, aunque la versión iraní ha generado indignación internacional.
La escalada bélica ha provocado una ola de inestabilidad en la región, con consecuencias inmediatas en países vecinos. En Jordania, la embajada de Estados Unidos en Amán anunció el lunes la evacuación de su personal, citando preocupaciones por la seguridad ante posibles represalias. Jordania, que ha mantenido una postura crítica hacia las acciones de Irán, se encuentra en una posición delicada, ya que su territorio ha sido escenario de ataques indirectos en el marco del conflicto entre Washington, Tel Aviv y Teherán.
El enfrentamiento entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que estalló el sábado, marca un punto de inflexión en la ya frágil estabilidad de Oriente Medio. Analistas advierten que la respuesta iraní podría desencadenar una espiral de violencia aún mayor, con implicaciones globales. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con creciente alarma cómo las potencias regionales y mundiales se enredan en un conflicto que amenaza con desbordar las fronteras de la zona. La incertidumbre sobre el futuro inmediato de la región crece, en un escenario donde cada movimiento militar parece acercar más a las partes a un enfrentamiento directo.




