Pumas recupera confianza y desafía al líder de la Liga MX
El equipo universitario ha recuperado el rumbo con paso firme y, tras el tropiezo inicial ante DeEste, demostró su potencial en la cancha al vencer a Toluca con autoridad. Ahora, los felinos enfrentan una serie de partidos clave que pondrán a prueba su ambición por alcanzar la liguilla. Aunque el calendario no perdona, el conjunto auriazul tiene ante sí tres encuentros que podrían definir su futuro en el Clausura 2026: dos clásicos y un duelo ante un rival directo por el liderato.
El primer obstáculo no parece insuperable: América, un rival histórico pero que, en esta ocasión, no se perfila como un muro infranqueable. Sin embargo, el verdadero examen llegará con Guadalajara y Cruz Azul. Si los Pumas logran sumar al menos cuatro puntos de esos seis en juego —especialmente contra las Chivas—, el boleto a la fase final comenzaría a tomar forma. El partido contra la Máquina, en particular, se antoja como el más complicado, aunque el equipo llega sin bajas significativas, lo que le da una ventaja estratégica frente a otros contendientes.
Más allá de los resultados inmediatos, hay razones para creer que este podría ser el año en que los universitarios den el golpe definitivo. A diferencia de otros aspirantes, no arrastran lesiones de gravedad ni ausencias forzadas que puedan mermar su rendimiento en la recta final. Su solidez en todas las líneas, sumada a un estilo de juego definido, los posiciona como uno de los serios candidatos al título. El técnico Efraín Juárez ha logrado imprimirle una identidad clara al equipo: verticalidad, presión alta y una capacidad goleadora que los ha convertido en la mejor ofensiva del torneo.
Con 18 goles en apenas 10 jornadas, los números hablan por sí solos. Detrás de esta racha positiva está el buen momento de sus figuras, desde los delanteros hasta los mediocampistas, que han encontrado en el sistema de Juárez un esquema que potencia sus virtudes. La confianza es palpable en cada entrenamiento y en cada partido, donde el equipo no solo busca ganar, sino también imponer su ritmo y su sello. Si mantienen esta tónica, los clásicos podrían dejar de ser un dolor de cabeza para convertirse en una oportunidad de oro.
El Clausura 2026 está lejos de definirse, pero los Pumas han dado señales claras de que están listos para pelear en los momentos decisivos. La afición, que ha visto crecer a este proyecto con paciencia, ahora exige resultados. Y el equipo, por primera vez en mucho tiempo, parece tener las herramientas para responder. La pregunta ya no es si pueden llegar a la liguilla, sino qué tan lejos están dispuestos a llegar una vez que estén ahí.




