Teherán en alerta: ataques aéreos impactan el aeropuerto de Mehrabad
El aeropuerto de Mehrabad, uno de los dos principales terminales aéreos de Teherán y clave para los vuelos nacionales, fue escenario de un bombardeo este martes, según reportes de medios locales. Imágenes difundidas muestran una densa columna de humo gris emergiendo de lo que aparenta ser una de las pistas de aterrizaje, mientras las autoridades iraníes calificaron el ataque como una nueva escalada en el conflicto que sacude la región.
La tensión en Oriente Medio alcanzó un nuevo punto crítico con las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien advirtió que su país no dará tregua a Irán ni a sus aliados. Durante una visita a la base aérea de Palmachim, en el centro de Israel, el mandatario aseguró que las operaciones militares continuarán con mayor intensidad. «Seguimos atacando a Irán con fuerza. Nuestros pilotos sobrevuelan Irán y Teherán, así como el Líbano», afirmó, antes de lanzar una advertencia directa al grupo Hezbolá: «Cometieron un grave error al atacarnos. Ya hemos respondido con contundencia y lo haremos con aún más fuerza».
Mientras tanto, desde Washington, el presidente de Estados Unidos dejó claro que no habrá espacio para el diálogo con Teherán en este momento. En un mensaje publicado en su red social, el mandatario declaró que es «demasiado tarde» para cualquier acercamiento, incluso si Irán busca negociar. La postura marca un giro respecto a sus declaraciones previas, cuando sugirió disposición a conversar en medio de los bombardeos coordinados entre Israel y su aliado estadounidense. La respuesta llega en un contexto donde la presión militar sobre Irán se ha intensificado, con ataques que no solo buscan debilitar su capacidad operativa, sino también enviar un mensaje político contundente.
En efecto, el ejército israelí confirmó que su fuerza aérea llevó a cabo una serie de bombardeos masivos contra infraestructuras estratégicas en Teherán, en el cuarto día de una ofensiva que ha reconfigurado el mapa de la guerra en la región. Según fuentes oficiales, los ataques se dirigieron contra objetivos clave del régimen iraní, incluyendo el edificio de un organismo fundamental: el encargado de designar al próximo líder supremo del país. El impacto no solo es militar, sino profundamente simbólico, pues golpea el corazón del sistema de sucesión política iraní, un proceso que define el futuro del país y su influencia en la zona.
La coordinación entre Estados Unidos e Israel en esta ofensiva ha sido evidente, con acciones que buscan desestabilizar no solo las capacidades militares de Irán, sino también su estructura institucional. La crisis en torno al liderazgo iraní se profundiza, mientras la comunidad internacional observa con preocupación cómo cada bombardeo acerca a la región a un conflicto de proporciones aún mayores. En este escenario, las palabras de Netanyahu resuenan como una promesa de más violencia: «Responderemos con mayor contundencia», advirtió, dejando en claro que la escalada está lejos de terminar.




